Parece que la caca de los perros aterroriza al mundo, desde Japón a Uruguay, nos encontramos con frecuentes protestas de los vecinos, acerca de este desecho orgánico, que aparte de apestoso y antiestético, nos obliga a andar atentos esquivando montañitas por las calles.
En Zaragoza – España los servicios de limpieza registraron un levantamiento promedio de 30 kilos de caca por día.
En general la regulación a través de multas, sanciones, y espacios físicos determinados para la evacuación de los caninos, parecen no hacer mella en los incivilizados propietarios que no logran percatarse de las molestias que ocasionan.
Las diversas campañas de educación a través de diferentes medios tanto estatales como privados, pasan inadvertidas. Así como las propias cartas llenas de improperios que se despachan entre vecino y vecino.
Un producto netamente ciudadano y de concentración edilicia, algunos se preguntan ¿es deseable la vida para los caninos en las urbes edificadas?, ¿habría que prohibir definitivamente la vida de estos animalitos en la ciudad?. Alejandro Dolina es uno, que desde su programa de radio y promulga por una solución fácil y extrema, eliminar al perro de las ciudades y apartamentos.
Lo más interesante de todo este tema, más allá de lo gracioso, que parecen ser los carteles institucionales. Son los diferentes proyectos de arte urbano o artivismo que surgen alrededor de esta problemática.
The office of urban beutification (sprinklebrigade.com) es un proyecto de arte contemporáneo con intervenciones en la mierda. Originario de Nueva York la propuesta consiste en un taller de aproximación y sensibiliación, una experiencia vibrante alrededor de los diferentes moluscos escultóricos. También en Francia pudieron disfrutar de esta experiencia y prometen hacerlo en otras ciudades del globo.
Berlin Ohne-Scheiss es otro proyecto de un artista alemán (lecu.de) planteado como una forma de solidaridad entre peatones, que a través de un giro postal envía a tu casa una serie de formas de cartón para resaltar los soretes de los perros y así evitar la inconveniente desgracia, para nada se ha dicho que pisar mierda da suerte.
Uno de los más interesantes es madeyouthink.org una pagina que permite bajar un pdf para realizar tus propias banderitas con la cara de BusH, para luego recibir las fotos de la misma instalada en la caquita, cuenta ya, con una gran cantidad de fotos interesantes. Un proyecto colectivo, abierto, participativo, que utiliza los desechos como medio para emitir un mensaje que trasciende el propio problema de la caca.
En Montevideo es en Pocitos, barrio de gran nivel cultural y socio económico, donde se manifiesta en su plenitud la mierda canina. Una mañana los estudiantes de arquitectura salieron a realizar esta intervención con regalitos, una metáfora para estudiar en profundidad, en donde los vecinos se encontraraban con estas simpáticas cajas de regalos para descubrir que en su base estaba el verdadero sentido de la cuestión. http://www.fotolog.com/hungryarts/11552918
También el Proceso de Legitimación del Espacio Urbano, no pudo estar fuera de esta temática, y la pieza N 25 sospechosamente hipócrita quedo enterrada en terrible sorongo, no creo que a pesar de legitimación en el salón municipal nadie la allá rescatado de su triste infortunio.
El hombre es un animal de costumbre, y la costumbre de levantar la caca del perro, no ha arraigado con fuerza en nuestra ni en otras culturas. Seria deseable un avance tecnológico que nos librase de semejante mal, ya mismo lo estoy advirtiendo en las comidas artificiales para perro. A veces ves la caca de estos animales y parecen de plástico. Que tal un sorete aromatizado y de colores que en el contacto con el aire se evapore dejando un exquisito olor a rosas.
Mientras tanto sigamos pensando en como sorprender al sucio vecino, utilizando su indigencia como soporte del arte.







